Escrito por Joaquín Caridad Aceituno Cruz. De Profesión Constructor y Humilde Mediador. Cuba.
Diciembre 10 / 2011
Estimado Agustín Bejarano, deseo en Dios que estés bien y que tu capacidad de discernir y crear se hayan multiplicado, así como se han multiplicado tus amigos. Imagínate que hasta el día de hoy, tan solo en mi correo conté 996. Y te digo una cosa macho, entre hombres y mujeres 996 amigos de la fuerza, la inteligencia, el amor y la humanidad de estos, son mucho más poderosos que una legión romana y que cualquier flota americana.
Te estoy hablando de gente incansable que no dejan de estar pendientes de ti. Gente que se que han dejado de una manera u otra de ganar su necesario dinero por estar trabajando por ti. Gente a la cual he venido observando y me he dado cuenta que jamás han dudado ni un momento y que están muy dispuestos a seguir adelante.
Y te digo, no me gusta mencionarte nombres porque a decir verdad tendría que mencionártelos a todos, al que más escribió y al que menos lo hizo, pero que con pocas palabras dijo que confiaba en ti y que te quería.
Francamente, yo he hecho muchas cosas y he visto, pero jamás había tenido el placer de ver tantos amigos juntos entregándose por uno, y nunca tuve el honor como ahora de poder compartir con un ejército de gente así.
Mira, nosotros acá estamos bien y si hay vacio es por tu falta, pero tenemos mucha fe de que tan pronto como termine ese equivocado proceso vamos a llenar ese vacío. Además, te voy a decir una cosa, yo particularmente pienso que se va a ser muy justo porque sé que Dios está poniendo su mano y jueces, fiscales y abogados van a transitar por el camino correcto. No sé como tú piensas, pero yo confío mucho en eso y oro para que Dios no me de dolor.
Mira, no te preocupes que yo en cada llamada a Juan lo hago mantenerme al tanto sobre ti, Aziyade y los abogados. Porque has de saber que los abogados me interesan mucho, y no solo porque los veo como figuras también principales en la aplicación de la justicia, sino porque para mí tú eres ellos y ellos son tú y tu familia. Yo lo siento y lo veo así. Y esto no pasará cuando el defensor es un mercader, pero sí cuando es bueno y se tira la carga encima y camina con ella como suya, y dice Juan que son muy inteligentes, pero que sobre todo son muy buenos y dedicados y que se ven más interesados en hacer prevalecer la justicia que el interés monetario. E incluso, Juan me comentó que el abogado principal está muy al tanto de ti y que te busca y que está muy interesado en escudriñar.
¿Sabes? Todo eso me pone muy contento y me mantiene mucho más seguro de que nos veremos pronto.
Y si quieres saber si es verdad pregúntale a Juan si en cada una de las llamadas que le he hecho no le he preguntado siempre por tu salud, tu estado anímico y por los abogados y como es la opinión que ustedes tienen de ellos… Eso es para que sepas por qué estoy contento y puedo dar fe de ellos desde mi posición, porque Juan siempre me ha mantenido al tanto con la verdad.
Y para que veas que estoy en lo cierto y los quiero, diles nada mas, y esto es más que bastante, que Dios los bendiga y aclare sus mentes y que las tiemblas van a piernar… ¡Si, las tiemblas van a piernar! Si, transmítelo así, que así quiero que lo oigan. Deja que se rían, no importa.
Y tú, cuídate mucho, aliméntate, lee y lee y píntame un juicio, limpio en el que vas a ganar.
Claro, no me gustaría que hubiese un perdedor, sino un cierto malentendido como dije cuando se me burlaron los que querían culpables, y como repito hoy, aunque se vuelvan a burlar.
Y confía en que quien está diciendo va a seguir tocando fondo y te quiere de forma incondicional.
Joaquín C. Aceituno Cruz. Tu humilde mediador.