A raiz de las múltiples y mal intencionadas difamaciones que personas irresponsables han difundido en internet sobre el pintor cubano Agustín Bejarano y su sobrina Jenny Bejarano Sarduy hago pública esta carta en favor de la verdad y en la confianza de que cesen las injurias al honor de la familia Bejarano. Hago un llamado a la vergüenza y al amor, al respeto de la dignidad propia y ajena. Orisel Gaspar. Madrid 16/11/2011.
Escrito por la Dra. Jenny Bejarano Sarduy, sobrina del destacado artista de la plástica, Agustín Bejarano. Residente en la Ciudad de Camagüey, Cuba.
Camagüey, viernes, 11 de noviembre del 2011.
¡Pobre tío mío!, pensó que porque Dios le dotó de un talento excepcional para crear geniales y placenteras obras visuales, dándole además amigos y familiares decentes, honestos (de una nobleza y fidelidad extraordinaria, a quienes muchas veces he visto disfrutar del éxito ajeno como propio e incapaces de hacerle daño al prójimo), podría relacionarse, siendo una personalidad pública destacada dentro y fuera de su Patria, con personas no bien conocidas por su fiabilidad, sintiéndose ingenuamente inmune a las perversidades que pudieran generar algunas de ellas al no ser ese su medio.
Recuerdo en este momento lo dicho por el lamentablemente fallecido Dr. Rufo Caballero, en su artículo “Interpretar a Bejarano” en el libro Agustín Bejarano, que recoge las obras más significativas del período 1987-2005 y cito “Algunos jóvenes no le perdonan el estatus que ha alcanzado hoy” básteme decir y me consta que logrado a fuerza de mucho trabajo, sacrificio y tesón, que “…se suele vivir el éxito ajeno como fracaso propio” y agrego a esta afirmación que son generalmente los mediocres, quienes terminan haciendo daño por donde quiera que pasan y envenenando todo lo que tocan.
Como cristiana convencida, sé que los siervos de la Bestia cada día pujan por dejar su indeseable marca tratando de destruir todo lo bello y bueno creado por Dios. A mi tío Agustín Bejarano, los súbditos del Mal, intentan destruirlo. Nosotros, hijos de Dios, no lo permitiremos, por eso debemos descubrirlos, denunciarlos, refutarlos. Por eso debemos orar para que tal villanía fraguada contra un hombre íntegro y singular artista no sea consumada y condenado injustamente un inocente.
Insto a las autoridades judiciales de los EEUU o cualquier otra autoridad que así lo desee, a que se compruebe con mi persona, la falsedad de todas las mentiras, difamaciones y calumnias que hasta el momento se han divulgado por personas mal intencionadas, o que, por haber accedido a fuentes de información falsas han cometido el error de hacer comentarios públicos que no son ciertos.
Dra. Jenny Bejarano Sarduy, residente en la Ciudad de Camagüey, Cuba, y sobrina del destacado artista de la plástica, Agustín Bejarano.




Información Bitacoras.com…
Valora en Bitacoras.com: A raiz de las múltiples y mal intencionadas difamaciones que personas irresponsables han difundido en internet sobre el pintor cubano Agustín Bejarano y su sobrina Jenny Bejarano Sarduy hago pública esta carta en favor de la …..
[...] esta muestra de mensajes y cartas recibidos citando la de la Dra. Jenny Bejarano Sarduy, sobrina de Agustín Bejarano y residente en la Ciudad de Camagüey, Cuba. En su carta la Dra [...]